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MAZDA CX-7: ROMPIENDO MOLDES
El Mazda CX-7 es uno de los primeros SUV de producción del mundo que combina el diseño y la experiencia de conducción de un deportivo con el carácter práctico y el espacio de un SUV clásico. Desde su lanzamiento en 2006, este todocamino deportivo inimitable ha ganado una popularidad creciente en todo el mundo: sus ventas han alcanzado las 190.000 unidades y ha ganado 15 premios de automoción.
En Europa se han registrado más de 30.000 matriculaciones en el segmento de SUV compactos no premium en menos de dos años. Al cliente europeo le atrae el diseño deportivo del vehículo, la dosis de diversión al volante que ofrece, su carácter práctico para la vida diaria y su amplio espacio y calidad de acabados.
La nueva versión ha refinado aún más sus atributos y se ha convertido en un vehículo más sofisticado, sostenible y emocionalmente atractivo. Aunque conserva intacto el carácter deportivo del modelo original, mejora el confort de marcha y la estabilidad de conducción. Además, se han reducido los niveles de sonoridad en el habitáculo, creando con ello un ambiente interior más sofisticado.
También es más sostenible, gracias a un nuevo motor diésel más limpio, que ofrece una gran entrega de potencia y par, bajos consumos y conformidad con la normativa Euro V. El diseño de esta versión incorpora novedades que aumentan su atractivo emocional; por ejemplo, una sección delantera más dinámica y más en línea con el resto de la gama Mazda, detalles exteriores de lujo y mayor calidad general de acabados. La suspensión también se ha puesto al día para contribuir a una conducción más refinada.
Diseño: el SUV deportivo y sofisticado
Cuando se lanzó en 2007, el SUV deportivo de Mazda sorprendió por su avanzado diseño, lo que le dio un atractivo emocional normalmente reservado a los deportivos. Con esta base, el equipo de diseño del Mazda CX-7 versión renovada ha llevado un paso más allá su naturaleza deportiva y su carácter sofisticado. Se ha creado una nueva sección delantera más dinámica, se ha mejorado la calidad general de construcción y se han añadido detalles premium que refuerzan su refinamiento.
Diseño exterior. Ahora más dinámico
El renovado Mazda CX-7 tiene una aspecto tan deportivo como antes: ángulo del pilar A de 66º, línea de la cintura en elevación progresiva, alerón trasero, pasos de rueda musculosos (inspirados en el deportivo Mazda RX-8) y neumáticos de gran tamaño. Además, en la nueva versión se ha añadido una nueva parrilla inferior de cinco puntas.
Esta parrilla es más grande, tiene un aspecto más dinámico –en línea con el lenguaje de diseño de la nueva generación de Mazda introducido con el Mazda3– y se encuentra enmarcada en una moldura cromada que le confiere un aspecto premium. También se han montado unos nuevos faros antiniebla delanteros. Éstos se encuadran en un diseño biselado más vertical que antes, con esquinas exteriores afiladas que parecen fluir hacia las aletas delanteras.
Las mejoras estéticas continúan en los laterales y en la parte trasera del Mazda CX-7. Ahora, se han instalado molduras cromadas en la base de las puertas, en el marco de las ventanillas laterales y en el portón trasero, inmediatamente por debajo del gran logo de Mazda. También en la zaga, se ha instalado un nuevo alerón de techo más grande (acabado Sportive).
Las novedades exteriores se completan con nuevas llantas de aleación de 18 y 19 pulgadas, con diseños tridimensionales que contribuyen al carácter deportivo del vehículo. La gama de siete colores de carrocería se ha ampliado con nuevos tonos: Aluminium Metallic, Stormy Blue Mica y Sparkling Black Mica.
Diseño interior. Calidad mejorada
En el anterior Mazda CX-7, el espacio y el carácter práctico propio de un SUV, combinado con un habitáculo ergonómico, detalles deportivos y excelentes acabados, constituyeron una combinación de lo más sugerente. La nueva versión conserva todo aquello, con novedades orientadas a aumentar aún más la calidad percibida en el interior. Se ha adoptado un nuevo material para los guarnecidos y el salpicadero con aristas suavizadas, que confiere a las superficies una apariencia de mayor calidad, mejorando al mismo tiempo su resistencia a la suciedad. El volante ha sido rediseñado e incluye botones de control adicionales. En el panel de instrumentos situado frente al conductor los relojes ofrecen una iluminación indirecta en azul y cuentan con agujas en blanco, por lo que ofrecen una apariencia más tridimensional.
También se ha rediseñado el doble voladizo que se extiende a lo largo del salpicadero. Ahora, el voladizo superior presenta una elevación en su zona media para así dar cabida a la nueva pantalla multifunción (MID). El panel de audio también ha sufrido una puesta al día, y ahora está flanqueado por un borde cromado o en negro piano.
Entre otros toques de calidad, cabe citar el nuevo cromado antirreflejo del radio vertical del volante, o los embellecedores cromados de las salidas de aire, en el centro y los laterales del salpicadero. Se ha introducido un relleno de tacto blando en los reposabrazos del guarnecido de las puertas y en la tapa de la consola central (según versiones). Todos estos detalles, combinados con cualquiera de los dos tonos de tapicería interior (en negro o beige arena, éste último disponible sólo en la versión Luxury), aportan al renovado Mazda CX-7 una alta calidad de acabados.
Confort, funcionalidad y equipamiento: experiencia de conducción más refinada
El Mazda CX-7 es un vehículo práctico y espacioso que se adapta a estilos de vida muy variados en clave deportiva y sofisticada. En la versión renovada, esta combinación ganadora se ha completado con mejoras en el confort de marcha, con un habitáculo más silencioso, con una mayor facilidad de uso y con un completo equipamiento –de serie u opcional– que se traduce en una experiencia de conducción más refinada.
Confort de conducción mejorado y habitáculo más silencioso
El Mazda CX-7 fue uno de los vehículos más sofisticados de su segmento. Este aspecto se ha seguido desarrollando en la nueva versión. La rigidez torsional de la carrocería se ha incrementado en un 5%, mejorando el confort de marcha y amortiguando mejor el ruido de rodadura.
La gama de motorizaciones incluye ahora un nuevo motor turbodiésel de 2,2 litros, de nueva generación, uno de los más silenciosos y refinados del segmento SUV no premium. El sub-bloque inferior de aluminio, por ejemplo, se conecta al bloque motor a través de 18 puntos de unión independientes, con una rigidez extrema y con el resultado de un nivel muy bajo de sonoridad del motor. Un estabilizador de tipo cartucho en la cadena de transmisión delantera ayuda a reducir el ruido y las vibraciones. En la versión diésel, un sistema de control de par en las ruedas traseras amortigua la resonancia de la cadena cinemática trasera.
El aislamiento acústico del capó y del vano motor ha sido mejorado para suprimir de manera más eficiente el ruido de alta frecuencia. Además, se ha instalado un nuevo aislamiento en las torres de la suspensión y en los pasos de rueda. En los pilares A se emplea una nueva espuma de uretano; en el salpicadero se ha utilizado por primera vez un material aislante acústico de mayor grosor. Incluso las alfombrillas son nuevas y contribuyen a amortiguar el ruido.
El motor DISI de gasolina del Mazda CX-7 también presenta novedades en cuanto a la rumorosidad: nuevos aislamientos en las torres de la suspensión, en el vano motor y en el salpicadero, que rebaja drásticamente los niveles de sonoridad en el habitáculo.
Igualmente, el ruido aerodinámico es más bajo que nunca. Los ingenieros encargados de los niveles de NVH contrarrestaron el ruido que produce el viento lateral al incidir sobre los pilares laterales mediante una moldura de gran tamaño que evita la rotura del flujo de aire. La rotura de este flujo puede producir diferenciales de presión importantes en esta parte del coche, lo que aumenta el ruido. La nueva moldura evita la separación del flujo de aire y produce una reducción sustancial del ruido aerodinámico que se percibe en el interior del habitáculo.
Deportivo y funcional
Al igual que en el modelo anterior, en el Mazda CX-7 versión renovada es muy fácil disfrutar al máximo de sus potentes motores. El diseño ergonómico del interior es inusualmente deportivo para un SUV. Los asientos delanteros ofrecen una sujeción lateral ideal y resultan muy confortables en los desplazamientos largos, gracias a sus amplios respaldos y al ajuste lumbar. La palanca de cambios está situada en una posición elevada y avanzada, lo que favorece unos cambios deportivos, cómodos y divertidos. En el habitáculo, tres novedades mejoran el confort y la facilidad de uso: los reposabrazos delanteros y traseros ofrecen un nuevo mullido blando con un tacto y una apariencia premium, el asiento del conductor cuenta con un nuevo sistema de memoria de tres posiciones (de serie en la versión Luxury) y el asiento del acompañante incorpora desde ahora un ajuste eléctrico longitudinal y en altura.
La nueva pantalla multifunción (MID) de Mazda proporciona al conductor toda la información que necesita sobre el vehículo en una pantalla de formato compacto. Dicha pantalla está situada inmediatamente a continuación del campo visual del conductor, para desviar al mínimo la vista durante la conducción, y muestra toda la información esencial sobre el vehículo y el navegador. También hay un nuevo mando MID a la derecha del volante, que permite al conductor cambiar de una pantalla a otra sin apartar las manos del volante. El MID muestra información sobre el sistema de sonido y recordatorios de configuración y mantenimiento, como el ajuste de volumen de las alarmas; también permite cambiar entre kilómetros y millas, o activar y desactivar avisos de mantenimiento programado, como el de rotación de los neumáticos. El ordenador de a bordo indica el consumo instantáneo, el consumo medio, la autonomía y la velocidad media.
El carácter práctico de un SUV con espacio de carga optimizado
El Mazda CX-7 renovado ofrece espacio de sobra a cinco adultos para viajar cómodamente con su equipaje. Se trata de un vehículo ideal para estilos de vida activos. Los asientos traseros pueden abatirse en dos secciones 60/40 con sólo tirar de una palanca ubicada en el revestimiento del maletero, gracias al sistema Karakuri exclusivo de Mazda. Los asientos traseros presentan un reborde que evita que los objetos pesados que se transportan puedan deslizarse e invadir el habitáculo. El piso del maletero lleva un panel impermeable reversible que permite transportar objetos sucios sin manchar la moqueta.
Existen numerosos espacios de almacenamiento repartidos por todo el habitáculo. En la consola central hay un hueco de 4,8 litros de capacidad que ahora se ha dotado de dos nuevos espacios de almacenamiento en su parte superior, en los que se pueden depositar artículos pequeños. Uno de ellos es una bandeja de 0,9 litros, ideal para albergar un teléfono móvil, un reproductor de MP3 o unas gafas de sol. Por su parte, la bandeja situada en la parte inferior del panel central incorpora ahora una alfombrilla de goma que impide que los artículos más pequeños se deslicen.
Cadenas cinemáticas: Turbodiésel limpio de 2.2 litros
A partir de ahora, el renovado Mazda CX-7 se presenta a los clientes europeos en dos motorizaciones entre las que elegir, ambas con tracción a las cuatro ruedas. La novedad es el motor turbodiésel common-rail de 2,2 litros de última generación, una unidad que ofrece alta potencia y generación de par, con consumos ajustados y bajo nivel de emisiones. Se mantiene el motor de gasolina de 2,3 litros e inyección directa, turboalimentado y extremadamente deportivo.
Motor 2.2 litros. Un nuevo y potente turbodiésel para Europa
El dinámico motor turbodiésel common-rail de 2,2 litros ofrece 127 kW/173 CV a 3500 rpm, con unos espectaculares 400 Nm de par desde tan sólo 2000 rpm. Con él, el Mazda CX-7 versión renovada acelera de 0 a 100 km/h en 11,3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 200 km/h. Un turbocompresor de geometría variable de nuevo desarrollo y un intercooler especial optimizado para este vehículo contribuyen a una respuesta rápida y potente desde tan sólo 1.600 rpm.
El sistema common-rail optimiza la eficiencia de la combustión. En concreto, maximiza la presión de inyección del combustible, empleando una bomba especial y 10 orificios inyectores muy pequeños (0,119 mm de diámetro), alcanzado una presión de inyección de hasta 200 MPa, entre las más altas de la industria. Esto facilita una sincronización muy precisa de la inyección, que los ingenieros han aprovechado para optimizar el número de inyecciones por ciclo, y para controlar la cantidad de carburante que se pulveriza en la cámara de combustión.
Bajo consumo de combustible
El Mazda CX-7 con el motor turbodiésel de 2,2 litros no sólo es una máquina que apasiona conducir: también ofrece un consumo francamente ajustado para un SUV con sus características de espacio y su versatilidad. Sólo necesita 7,5 litros de combustible a los 100 km (combinado), gracias a su relación de compresión de 16,3:1 (baja para un SUV), a su pequeño turbocompresor, a la mejora en la eficiencia del intercooler y a una relación de cambio especial.
También incorpora inyectores de respuesta rápida, capaces de reducir los intervalos entre inyecciones a tan sólo 200 μs. Con ello, la inyección resulta aproximadamente un 30% más rápida, y favorece un control muy estricto de la cantidad de combustible que se dosifica en cada inyección.
Motor 2.3 litros DISI Turbo. El motor de gasolina original de altas prestaciones
La versión de gasolina del Mazda CX-7 versión renovada mantiene el motor 2,3 litros DISI Turbo del modelo anterior. Su tecnología de inyección directa ofrece importantes ventajas con respecto a los sistemas de colector de admisión. El par es alrededor de un 10% superior a 3000 rpm, debido al efecto de refrigeración que produce la inyección directa de gasolina en la cámara de combustión.
En el renovado Mazda CX-7, el motor DISI de gasolina se ha mejorado aún más. Las cabezas de los pistones presentan ahora una forma cóncava, lo que optimiza la mezcla aire-combustible y favorece una mejor combustión durante la fase de calentamiento del motor. Además, el combustible no sólo se inyecta durante la admisión, sino también durante la compresión, lo que hace que se forme una mezcla más rica en torno a las bujías y una combustión más estable.
El motor 2,3 litros DISI Turbo desarrolla 191 kW/260 CV de potencia a 5500 rpm y ofrece un par máximo de 380 Nm a 3000 rpm. Responde con rapidez al acelerador, lo que le permite obtener una cifra de 8,2 segundos en el 0 a 100 km/h y alcanzar una velocidad máxima de 211 km/h.
Transmisión manual de seis velocidades
Ambas motorizaciones van asociadas a una transmisión manual de seis velocidades, con diseño compacto de tres ejes, heredada del modelo original. Cuenta con sincronizadores de triple cono para la primera, segunda y tercera marchas, y sincronizador de doble cono para la cuarta marcha, para un cambio suave y preciso. Además, emplea un fluido de transmisión de baja viscosidad que reduce el esfuerzo de los cambios de marcha incluso con el motor en frío. La sexta velocidad del motor diésel se ha configurado con un desarrollo mucho más largo con el fin de optimizar el consumo de combustible.
Fuente: Mazda Motor España
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