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NUEVO MAZDA3 2.0 I. DISI I-STOP
Mazda mantiene su estrategia de “Zoom-Zoom sostenible”. Con el lanzamiento en el nuevo Mazda3 2.0 l. DISI de un sistema de corte de ralentí altamente eficiente y exclusivo de Mazda, llamado “i-stop”, el fabricante japonés da un paso más en la dirección correcta. Este innovador sistema, unido a la tecnología de inyección directa de gasolina del nuevo Mazda3, ofrece una impresionante combinación de diversión al volante y respeto por el medio ambiente.
Se trata de un exclusivo sistema que utiliza energía de combustión para volver a arrancar el motor rápidamente con sólo una pequeña ayuda del motor de arranque y sin consumir combustible en exceso. Para conseguir esto, la posición de los cilindros y el cigüeñal, la apertura de válvula y la inyección directa de gasolina se sincronizan con precisión. La aportación del motor eléctrico únicamente se requiere durante la primera fase del arranque. La ignición inicial, combinada con un impulso al cigüeñal, arranca el motor de una forma extremadamente suave y con gran eficiencia de combustible, además de hacerlo en la mitad de tiempo que los sistemas convencionales de corte de ralentí.
Combinado con el motor de inyección directa de gasolina, la optimización aerodinámica del exterior y otras medidas, el nuevo sistema i-stop logra reducir el consumo de combustible del nuevo Mazda3 2.0 l. DISI en un 14% en ciclo combinado, en comparación con el Mazda3 de primera generación con motor convencional 2.0 gasolina.
Mazda i-stop
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El único sistema de corte de ralentí del mundo que utiliza energía de combustión para volver a arrancar. Con esto se logra una rápida respuesta y un alto potencial de ahorro de combustible.
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Reinicio del motor en aproximadamente 0,35 segundos, el doble de rápido que los sistemas convencionales de corte de ralentí.
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El sofisticado sistema de gestión del motor garantiza la fiabilidad y funcionalidad. El nuevo motor 2.0 l. DISI2 gasolina con inyección directa, sistema de corte de ralentí “i-stop” y transmisión manual de seis velocidades desarrolla 111 kW/151 CV de potencia máxima a 6200 rpm y ofrece un par máximo de 191 Nm a 4500 rpm.
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El Mazda3 2.0 l. DISI i-stop consume 6,8 l/100 km (combinado), un14% menos que la primera generación de Mazda3 con motor convencional gasolina de 2,0 litros. Emite 159 g de CO2 por kilómetro y cumple la normativa Euro V.
- Nuevo catalizador de nanotecnología simple: excelentes resultados a largo plazo del tratamiento de los gases de escape e importante reducción del consumo de metales preciosos.
El sistema i-stop de Mazda: ahorrar combustible sin renunciar a la diversión
La esencia del Zoom-Zoom de Mazda es la alegría de conducir un automóvil. Potenciar ese sentimiento básico al tiempo que se minimizan sus efectos en el medio ambiente es un desafío al que Mazda se enfrenta con un firme compromiso. Cuando los ingenieros de diseño de Mazda empezaron a trabajar en la renovación de toda la gama de este modelo, siguieron una lógica muy simple: el coche que no se mueve no produce emisiones. De ahí procede el sistema de corte de ralentí de Mazda, que se presenta en Europa con el nuevo motor DISI de 2,0 litros y cuatro cilindros del nuevo Mazda3.
El sistema i-stop del nuevo Mazda3 de 2,0 litros e inyección directa de gasolina se activa automáticamente al poner en marcha el motor. Si el conductor lo desea, puede desactivarlo mediante un botón situado en el salpicadero. El sistema resulta imperceptible durante la conducción, tras el arranque inicial. Pero cuando el vehículo hace una parada y el conductor pisa el embrague para dejar el coche al ralentí, el motor se para automáticamente. Un indicador verde en el cuadro de instrumentos del conductor muestra que el sistema de corte de ralentí ha iniciado una parada de motor planificada. Mientras el coche está parado, no consume combustible. Para reanudar la marcha, el conductor sólo tiene que pisar el embrague y el motor vuelve a arrancar automáticamente.
El sistema i-stop Mazda no es una variación de otros sistemas actualmente en el mercado. Al contrario, es una solución absolutamente única desarrollada en solitario por Mazda y que sólo utiliza un motor eléctrico durante la fase inicial del arranque. Básicamente, el i-stop aprovecha las ventajas de la tecnología de inyección directa para volver a arrancar el motor después de una parada. Es esta facultad la que lo hace único.
Cuando el nuevo Mazda3 se detiene, el módulo de control del motor no para el motor hasta que el volumen de aire presente en los cilindros que efectúan la carrera de compresión y de expansión no sea igual. El conductor no lo percibe, ya que sólo supone una fracción de segundo y sitúa el motor en la posición ideal para volver a arrancar. Durante este proceso, un cilindro permanece en el tiempo de combustión. El proceso de arranque del motor comienza al inyectar, pulverizar y encender combustible directamente en ese cilindro, haciendo descender al cilindro. En ese mismo momento, el motor de arranque aplica un pequeño impulso adicional al cigüeñal. Estas dos acciones combinadas inician una puesta en marcha extremadamente rápida del motor.
La decisión de no utilizar exclusivamente energía de combustión para el reinicio se tomó después de que los ingenieros de Mazda midieran con precisión la cantidad de combustible necesaria para volver a arrancar el motor. Se dieron cuenta de que para utilizar únicamente energía de combustión se requería no sólo un cuidadoso análisis de la posición del cilindro antes de la parada del motor, sino que también era preciso evacuar por completo los gases sin quemar presentes en las cámaras de combustión. Ello exigiría dejar funcionando el motor un poco más de tiempo antes del corte, lo cual equivale a más consumo. Para evitarlo, bastaba con ayudar al arranque con un motor eléctrico.
La coordinación de este tipo de mecanismo de encendido con un impulso eléctrico requiere unos sensores y un control del motor extraordinariamente sensibles. El sistema i-stop de Mazda controla la posición de cada cilindro y, en la fracción de segundo previa al corte del ralentí, calcula con precisión qué cilindros serán los más eficientes para el posterior arranque.
Los sistemas convencionales identifican qué cilindro se encuentra en la carrera de combustión después de que un motor eléctrico de arranque haga girar el cigüeñal, lo que requiere energía adicional y ralentiza el arranque. El sistema de Mazda inicia el arranque del motor inmediatamente. Su tiempo medio de encendido es de sólo 0,35 segundos, el doble de rápido que los sistemas convencionales.
Esta es también la razón de que el nuevo motor 2.0 l. DISI de gasolina del Mazda3 arranque de una forma tan suave y silenciosa. Como el uso del motor de arranque eléctrico se reduce al mínimo, se rebajan considerablemente las pérdidas en el tiempo de reacción, las vibraciones y los ruidos.
El nuevo 2.0 i-stop del Mazda3 consume tan sólo 6,8 l/100 km (combinado), un 14% menos que el motor convencional 2.0 de gasolina con inyección en el colector de entrada del Mazda3 de la generación anterior. Emite 159 g/km de CO2 y cumple las normas de emisiones de Euro V. No obstante, con una potencia máxima de 111 kW/151 CV a 6200 rpm, un par máximo de 191 Nm a 4500 rpm y un cambio manual de seis velocidades, ofrece una conducción absolutamente deportiva.
Para adaptar el i-stop al concepto de motor existente sólo fueron necesarias algunas modificaciones. Además de adaptar el sistema de gestión del motor, también fue necesario implantar un sensor inteligente del ángulo del cigüeñal exclusivo, más preciso. Gracias a este sensor, el i-stop es capaz de detener el cigüeñal en la posición idónea de arranque mediante el corte de la inyección de combustible, cerrando la mariposa y utilizando la carga del alternador como ayuda en la detención del cigüeñal.
Para garantizar que el suministro eléctrico sea fiable en todo momento, especialmente durante la parada del motor y su reinicio, el Mazda3 2.0 l. i-stop monta dos baterías. La batería principal se encarga del suministro eléctrico general, mientras que la segunda se utiliza exclusivamente para poner en marcha el motor.
Cuando el i-stop corta el motor, la iluminación, el equipo de sonido y todos los demás consumidores de electricidad continúan funcionando. Incluso el control de la climatización continúa activado, siempre y cuando el conductor no requiera que el sistema funcione a pleno rendimiento. En ese caso, el i-stop reconoce la necesidad de volver a arrancar el motor. El funcionamiento de todos los sistemas continúa durante este proceso de arranque.
El sistema i-stop no corta el motor durante la fase de calentamiento de éste. Con ello, contribuye a que el sistema de tratamiento de los gases de escape alcance con rapidez su temperatura óptima de funcionamiento, minimizando así las emisiones. Lo mismo sucede cuando el vehículo se detiene en una cuesta. Si el coche está en una pendiente de más del 14%, el motor sigue funcionando por razones de seguridad.
Nuevo catalizador de nanotecnología simple del Mazda3 2.0 l. i-stop
El nuevo Mazda3 2.0 l. DISI de gasolina no sólo utiliza la inyección directa y el i-stop para ahorrar combustible y lograr menores emisiones, sino que también incorpora un nuevo catalizador de nanotecnología simple para depositar metales preciosos catalíticos directamente en la matriz de soporte del catalizador, lo cual ofrece importantes ventajas con respecto a los catalizadores convencionales: elimina la degradación térmica causada por la agregación del metal precioso y mejora sustancialmente el tratamiento de las emisiones a largo plazo.
El catalizador de nanotecnología simple contribuye a la filosofía de Zoom-Zoom sostenible de Mazda desde el mismo proceso de su fabricación, porque contiene hasta un 90% menos de metales preciosos que los catalizadores convencionales. La reducción del consumo ayuda a proteger estos valiosos recursos.
Fuente: Mazda Motor España
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