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OPEL MERIVA: ABIERTO A TODO

No empezará a venderse hasta iniciado el  mes de junio, pero está totalmente listo para convertirse en el próximo gran éxito de Opel. El pequeño Meriva apareció en el 2003 y, desde entonces, se ha convertido en el monovolumen de su categoría más vendido en toda Europa. La segunda generación, que también se fabrica en la fábrica de Figueruelas en Zaragoza, sólo conserva el nombre del modelo original, puesto que crece en tamaño e innova en soluciones para el habitáculo. Pero, sobre todo, da un paso enorme en diseño, calidad, presentación interior y comportamiento dinámico, como si diera un salto de categoría para posicionarse en un escalón superior. De hecho lo da.

Pero la gran diferencia respecto al Meriva aparecido en el 2003 está en las dos puertas traseras, que se abren en sentido opuesto a las delanteras. Este sistema, que Opel denomina FlexDoor, resulta muy práctico a la hora de colocar sillas de niños o de instalar a los más pequeños en las plazas traseras. Una vez probado, damos fe de ello, no hay duda de que el sistema FlexDoor facilita mucho el acceso a las plazas posteriores dado el mayor ángulo de apertura de las puertas. Sin embargo, no hay que confundir las puertas del nuevo Meriva con las del Mini Clubman o las del recientemente desaparecido Mazda RX-8, ya que las del Meriva son completamente independientes, se abren incluso con las delanteras cerradas y tienen un ángulo de apertura de 84 grados (67 grados las convencionales).

Pueden considerarse asimismo un elemento más de seguridad del coche, cuando entran o salen niños, ya que con las puertas delanteras también abiertas, la zona se convierte en una especie de jaula de protección. Mucho más grande que el modelo precedente, llega ahora a unos generosos 4,29 metros de longitud lo que le permitirá competir directamente con el Seat Altea o el Skoda Roomster.

Interior flexible

La vocación de servicio y el carácter práctico y amable quedan perfectamente reflejados con el sistema FlexSpace del Meriva que permite pasar de cinco a cuatro, tres, dos o una plaza sin necesidad de sacar ningún asiento del habitáculo. Por otro lado, los asientos traseros se desplazan longitudinalmente (hasta 19 centímetros) o se pliegan sus respaldos de manera fácil y rápida.

El maletero, otro punto clave en este tipo de automóviles, tiene una capacidad 400 litros, aunque el volumen puede llegar hasta 1.500 litros si se reclinan los respaldos de los asientos traseros. Otro ejemplo inteligente de aprovechamiento del espacio puesto al servicio del pasajero es el sistema FlexFix. Se trata de un carril situado entre los asientos delanteros y que llega hasta el asiento trasero, por el que discurre un enorme recipiente que sirve de apoyabrazos central y que ofrece múltiples posibilidades de uso. Junto a él, se encuentran hasta 32 receptáculos repartidos por el habitáculo para guardar todo tipo de objetos. Analizado desde su interior, resulta incuestionable que se ha pensado en los niños durante los viajes.

El salpicadero, dispuesto de forma inclinada, resulta muy moderno y tiene la particularidad que entra en el habitáculo ocho centímetros menos que en el anterior modelo. Por supuesto, también contribuye a lograr la mejor ergonomía, rematada por la buena colocación de los mandos para la conducción más cómoda.

El flamante Meriva está disponible con los acabados Essentia, Enjoy y Cosmo. El freno de mano eléctrico es de serie en toda la gama. El acabado más completo, el Cosmo, incluye ESP, climatizador, radio CD con MP3 y USB, llantas de 16 pulgadas, ordenador de viaje y control de velocidad. En opción, puede equiparse con dispositivos tan interesantes como la iluminación adaptativa con alumbrado lateral, asistente de arranque en pendiente o un enorme techo panorámico.

Respecto a los motores, Opel ofrece inicialmente tres posibilidades en gasolina: 1.4 de 100 CV, 1.4 Turbo de 120 CV y 1.4 Turbo de 140 CV. En diésel, se puede optar por el 1.3 CDTi de 75 CV o bien por el 1.7 CDTi de 100 CV con cambio automático de serie. Posteriormente, llegará un diésel de bajo consumo, 1.3 CDTi de 95 CV, un 1.7 CDTi de 110 CV y un 1.7 CDTi de 130 CV. En carretera, gracias a la excelente visibilidad y a la posición elevada del conductor, se tiene una agradable sensación de control. Usar la plataforma del Zafira, aunque sea modificada, la ha venido fenomenal al Meriva, puesto que el comportamiento dinámico es mucho más solvente, con menos balanceos y un gran aplomo.

Fuente: La Vanguardia